Escena Digital Pergamino

El teatro independiente no puede regresar

Aunque el consenso en torno al valor simbólico de la apertura de las salas es casi generalizado, los referentes del teatro independiente argumentan que la implementación en su sector es inviable. Todos coinciden en la exigencia de que se declare la emergencia cultural.

Gustavo Bevaqua (Habemus Theatrum), Maury Pitrelli (productor de EME Contenidos y miembro de UTAI), Neme Carenzo (Habemus Theatrum), Luciana Cruz (Espacio GAE), Luis Furlano (Habemus Theatrum)

“¡El teatro volvió!”, gritan muchos. Otros tantos, exclaman con felicidad: “los corazones volvieron a latir”. Y es que, el fin de semana pasado, volvió el teatro con público a la Ciudad de Buenos Aires y la avenida Corrientes se convirtió en el epicentro de la reactivación teatral.

La euforia olvida una parte de la verdad. Y aquello que omite o -ingenuamente tan sólo olvida- es una pieza fundamental de la escena cultural. Se trata de las salas de teatro independiente. Un sector que hoy, apenas respira.

“El manejo del discurso ‘feliz’ de la vuelta al teatro es peligroso, porque nos deja solos, genera un ‘sálvese quien pueda’, y una profunda división del sector teatral”, declara Sebastián Moreno, gestor del Teatro Carnero y miembro de la asociación civil Espacios Escénicos Autónomos (ESCENA)

Maury Pitrelli, teatrista de Pergamino, director de EME Contenidos e integrante la flamante Unión de Teatristas Independientes de Argentina (UTIA), «estamos nucleándonos los teatristas de todo el país, la realidad es la misma en todos los puntos. El teatro independiente no está en condiciones de volver bajo esta realidad. No se puede cumplir con un protocolo de 50 páginas y que nos iguala en el trato con la actividad comercial. Es necesario que se declare la emergencia cultural y llevar adelante políticas directamente direccionadas a las salas de teatro independiente y a los trabajadores de este sector. Lamentablemente sé que muchos compañeros y compañeras van a tener que cerrar definitivamente. Sobre todo, si no llega un rescate o una ayuda de emergencia».

También agregó: «dirijo y produzco dentro de EME Contenidos, un grupo que lleva 11 años de actividad, sabemos que no es viable económicamente llevar adelante ninguna de las producciones que teníamos pensadas con un aforo de 20 o 25 personas. No hay posibilidad de recuperar los costos de una producción«.

Luciana Cruz, representante de Espacio GAE declaró: «la vuelta a los espectáculos con asistencia de público no contempla a los teatros independientes. No sólo porque no se tuvo en cuenta a ningún representante del mismo en la última reunión para definir la vuelta, sino que tampoco se tuvo en cuenta las diferencias entre el teatro comercial, el estatal y el independiente».

También habló de los problemas las imposibilidades económicas que generar trabajar con aforo reducido en espacios pequeños: «Trabajar al 30 por ciento de la capacidad implica un número de entradas minimas, que para poder solventar la apertura del teatro implicaría entradas a un costo que ningún espectador de teatro independiente pagaría. No se solventaría no sólo el espacio, sino tampoco el trabajo de los elencos. Para quienes no saben como funcionan los espacios independientes: del borderaux total se descuenta Argentores (en general 10%) y se divide 30% para el espacio 70% para el elenco + el pago del técnico que a veces corresponde al elenco, a veces es un gasto compartido. Por lo tanto pensar en trabajar con un 30% de la sala es saber que se trabaja a pérdida para el espacio y para los elencos».

Los propietarios de Habemus Theatrum (Gustavo Bevaqua, Luis Furlano y Neme Carenzo) hicieron saber su opinión: «en principio es necesario que esté contemplado el teatro independiente como tal. Quienes formamos parte de la actividad tenemos muy bien identificado que hay realidades muy diferentes que coexisten tanto en lo referido a salas como a formas de producción del teatro»

«Entendemos que las salas de teatro independiente, como es el caso de Habemus Theatrum, no pueden estar consideradas de la misma manera que las demás a la hora de pensar un protocolo. Tanto la venta on line de entradas como trabajar a mitad de sala o con un porcentaje menor, pueden llegar a ser dificultades imposibles de sortear para pensar en la reactivación de los espacios», agregaron desde Habemus Theatrum.

Por otra parte, en nuestra ciudad, se desconoce las políticas que se llevarán a cabo desde el teatro oficial. Hasta el momento tampoco se han propiciado espacios alternativos al aire libre.


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